Todos los años lanzo nuevos proyectos, o modifico sustancialmente algunos que ya existen, lo que desde mi punto de vista no deja de ser una nueva creación. Es una de las cosas que me mantiene viva (literalmente y simbólicamente), porque los que consigo hacer sostenibles económicamente, me sustentan en lo material y en lo intelectual. En 2019 me he propuesto convertir ese proceso en algo semi-público: hacerlo eleva y fija mis niveles de compromiso, me permite diseminar el conocimiento a otras personas y por supuesto, aportará visibilidad a cada uno de los productos que iré desarrollando.

Mis ciclos de trabajo, a grandes rasgos, se ordenan así:

Inspiración -> Investigación -> Conceptualización de la solución -> Búsqueda de colaboraciones -> Ejecución