Archive for the ‘Me, Patri & Patricia’ Category

La felicidad sólo es real cuando se comparte #supertramps

Desde que Xavi puso en marcha el asunto de los Supertramps, le he enviado unos cuantos. “La felicidad sólo es real cuando se comparte”: esas fueron las últimas palabras que Christopher McCandless (ya convertido en Alex Supertramp) dejó escritas en sus cuadernos (siento el spoiler si no has visto Into the Wild).

El movimiento Supertramps va de eso, de que cada día, tu timeline en Facebook se llene de gente que le dice Sí a la vida durante un segundo. De compartir tu instante de felicidad y esa bocanada de aire que te hace sentir que eres más que nunca y más que siempre, tú misma.

Éste es el mejor Supertramp del que he sido testigo, es puro, es auténtico y tuvimos la suerte de ser capaces de inmortalizarlo en una foto.

La felicidad de Alma significa mi felicidad. En eso consiste básicamente la vida.

Creo que es importante compartir la felicidad. ¡Te animo a compartir tus instantes!

 

Participando en la Social Media Week de Nueva York

No sé si al final va a ser posible porque estamos tenieno algunos problemas técnicos, pero en la próxima hora estaré participando en este panel de manera remota desde San Fracisco junto a mujeres de muchos rincones del planeta:

“Who Runs the World: A Virtual Panel on Women & Global Entrepreneurship”

Más info aquí

 

 

 

A partir de mañana, buscadme en “San Fierro”

Mi misión: celebrar la vida emprendedora y la otra, la de madre, con grandes amigas y amigos.

Andaré ocupada sintiendo ese viento que adoro, mostrando a Alma el puente grande, grande, grande y los leones marinos que cantan y que volvieron a Pier 39 de la misma forma que se marcharon: sin avisar. Contándole que  los colibrís de Yerba Buena no están, pero regresarán de Méjico en cuanto se vaya el frío. Y celebrando el año nuevo, el del Dragón, en Chinatown. Engullendo nachos y cerveza mientras veo la Superbowl a una hora decente y no de madrugada. Disfrutando de mis Women, de las 2.0 y también de las 1.0. Re-explorando lo explorado. Porque esta excursión a la bahía tendrá un antes y un después como todas las anteriores, pero en ésta llevo la mejor de las compañías y una maleta más llena de amor (lo contrario del miedo) que nunca. Here we go, San Francisco!

Source: google.com via Patricia on Pinterest

 

Empezar desde cero o la droga del emprendedor

Emprendí por primera vez hace  casi ocho años. Cuando hoy miro hacia atrás con la perspectiva que te da el paso del tiempo, con un poco más de aprendizaje a mis espaldas y una red profesional un poquito más grande creo que definitivamente estaba completamente zumbada a mis 25 años cuando me atreví a dar ese paso con todo lo que implicó. Emprender duele. Yo no lo sabía. Hoy sí lo sé, pero afortunadamente sigo igual de poco cuerda como para empezar otra vez desde cero.

Hace unos meses, cenando con Marta Esteve en Málaga estuvimos hablando sobre el asunto. Y esta semana, una semana en la que he tenido que enfrentarme a unos cuantos retos a causa de estar lanzando Corner Class he vuelto a reflexionar mucho sobre ello. ¿Qué es lo que te empuja a seguir buscando, seguir arriesgando, seguir sacrificando y seguir emprendiendo cuando en realidad tienes un proyecto más o menos estable con el que tu vida podría ser cómoda, tranquila, sin ansiedades? Dedicarme exclusivamente a las aventuras profesionales que ya están en marcha en mi vida como Atalaya Formación o Ellas 2.0 daría como resultado una existencia que se parecería mucho más a un viaje en barca por el estanque de El Retiro que a este ejercicio de rafting que practico cada día sorteando rápidos y corrientes.

Empezar desde cero implica no tener una tarjeta de visita que te avale, supone volver a construir una red o parte de ella, tiene que ver con volver a hacer un uso exhaustivo de tu paciencia, de tu fe en el futuro, aferrarte ciegamente a la esperanza porque no tienes otra cosa y volver a considerar al fracaso como el compañero más importante de tu viaje. Es cierto que has recorrido un camino y que tu bagaje es mucho mayor que cuando empezaste tu primer proyecto, así que exactamente no comienzas desde la nada, pero a nivel emocional, no tanto a nivel de recursos, estás igual de desnuda y algún que otro miedo al que creías haber perdido de vista para siempre, vuelve a aparecer en escena.

Y todo eso no es malo, porque aún así, no te imaginas otra manera de vivir tus días, es pura adicción. Supongo que lo de ir rompiendo “círculos de confort” es un estilo de vida que a muchas y a muchos nos tiene enganchados. ¿Hacia dónde nos lleva? Lo más probable es que hacia otro comienzo desde la nada ;)

 

Gracias

Me gusta cumplir años. Lo jodido sería no hacerlo. Y me gusta utilizar cada 11 de julio para revisar los últimos 12 meses, para alinear desajustes y para asimilar todo lo bueno, que al final es lo que importa.  Es mi particular forma de celebrar la existencia.

El viaje de los 32 a los 33 me ha transfromado profundamente. Ha sido un año de cambios paradigmáticos, veloz, con una agenda mutilada justo a la mitad, poco tiempo y demasiadas cosas por hacer. Ha sido el año en el que viví la intensidad de un parto, aprendí a convivir con mi Alma convertida en carne, a co-criar, transformé lo cotidiano, me volví a enamorar locamente de Santy y soñé más fuerte y con más ganas que nunca.

365 días a lo largo de los cuales he recibido mucho más de lo que he dado, sin duda. 52 semanas llenas de presente y de presentes como estos:

  • El amor incondicional de Alma, sus risas, su sonrisa, y todo el futuro que encierra ese cuerpo de nueve meses.
  • Santy. Sin duda él es la suerte de mi vida.
  • Mis padres, a los que respeto aún más después de haber vivido en primera persona lo que significa la crianza.
  • El resto de mi familia y mi familia política que son un red de apoyo brutal.
  • Mis amigas. Mi oasis. Y a Lauris le pongo un asterisco.
  • Mis amigos. Risa siempre.
  • Mi equipo en Atalaya Formación, especialmente Sergio.
  • Mis compis de Ellas 2.0 y Women 2.0 que son geniales no, lo siguiente. Mujeres extraordinarias. Mención especial a Bego a la que cada día quiero más y a Ana, de la que he aprendido mucho, muchísimo este año.
  • Toda esa gente con la que comparto cariño día a día a golpe de tecla, son el azúcar de mis pantallas.

Ésta es mi verdadera lista de regalos. Por todo esto merece la pena cumplir años, por compartir el camino con ellas y con ellos y por disfrutar de lo que me enseñan. Nerver stop learning, never stop loving. Quiero seguir teniéndoos cerca en los 33, aunque haya miles de kilómetros de por medio.

Graciasmil

Patri