Pink English, inglés para emprendedoras

Hoy lanzamos desde Atalaya Formación en colaboración con Ellas 2.0 una iniciativa que nos ilusiona bastante: Pink English. La idea llevaba demasiado tiempo dando vueltas en mi cabeza. Encontrar a alguien como Katie dispuesta a embarcarse en esta aventura que lleva muchas dosis de cariño añadidas ha sido el empujón definitivo. Creemos que Pink English puede terminar convirtiéndose en una potente herramienta para que muchas emprendedoras y pequeñas empresarias enriquezcan sus proyectos explorando mercados internacionales.El mundo es pequeño, tu idea puede ser muy grande. Are you in?

 

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El pájaro del alma

Alma, mi hija, cumplió un año hace unos días. Natalia, uno de “los amores elegidos” que más tiempo llevan en mi vida, nos mandó por correo para celebrarlo el que creo que es el cuento más bonito con el que me he topado hasta ahora: “El pájaro del alma” de Mijal Snunit. Empieza así:

Hondo, muy hondo,

dentro del cuerpo habita el alma.

Nadie la ha visto nunca

pero todos saben que existe,

saben también lo que hay en su interior.

Dentro del alma,

en su centro,

está, de pie sobre una sola pata,

un pájaro: el Pájaro del Alma.

Él siente todo lo que nosotros sentimos.

Me emocioné muchísimo leyéndolo y deseo profundamente que Alma sea un poco mayor para disfrutarlo juntas. Por lo visto el Pájaro del Alma está hecho de cajones y cajones y cada uno de ellos guarda cada una de las cosas que sentimos. Leerlo es un recorrido emocional y a mí me llevó de viaje por todo lo que he sentido en este último intenso año. Un año en el que he tenido que incorporar el rol de madre a todos los demás (yo que ya me sentía realizada con todos los que hasta octubre de 2010 me habían ayudado a construir mi identidad). Durante estos doce meses he aprendido muchísimo (y no me refiero a esas habilidades cotidianas que me han convertido en un ser humano tan terriblemente eficiente que a veces me asusta hasta a mí, ni a los conocimientos que he incorporado en todo lo relacionado con la crianza, ni siquiera a los nuevos hábitos de convivencia que mi compañero y yo hemos aprendido y pactado “a golpe de bebé”). No, el aprendizaje tiene que ver con un reajuste emocional que entiendo sucede en todas las familias cuando llega un nuevo miembro, pero que tiene sus particularidades cuando vienes de ser una mujer absolutamente independiente desde hace años en cada uno de los ámbitos de tu vida. Una independencia que alcanza su máxima expresión en tu esfera profesional: tú llevas las riendas de tu negocio, de tus proyectos, de tus ideas, tienes flexibilidad, decides, marcas el ritmo, paras cuando quieres, sigues cuando te apetece. E-res-li-bre-ca-da-se-gun-do. Y eso se acaba (se aplaza durante un tiempo, entiendo). Y entonces sientes cosas, descubres a otra tú y tu pájaro del alma comienza a habitar rincones desconocidos. Así que tienes dos opciones: o aprendes del proceso, o no. Yo elegí lo primero, elegí escuchar a mi pájaro cuando me llama. Él sólo quiere hablarme de mí misma, de una Patricia que también ha cumplido un año hace unos días.

Feliz cumple mi PrincesaHacker-mi bebé y gracias por todo lo que me has enseñado.

Espero saber devolvértelo ayudándote a conocer a tu propio pajarillo.

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Empezar desde cero o la droga del emprendedor

Emprendí por primera vez hace  casi ocho años. Cuando hoy miro hacia atrás con la perspectiva que te da el paso del tiempo, con un poco más de aprendizaje a mis espaldas y una red profesional un poquito más grande creo que definitivamente estaba completamente zumbada a mis 25 años cuando me atreví a dar ese paso con todo lo que implicó. Emprender duele. Yo no lo sabía. Hoy sí lo sé, pero afortunadamente sigo igual de poco cuerda como para empezar otra vez desde cero.

Hace unos meses, cenando con Marta Esteve en Málaga estuvimos hablando sobre el asunto. Y esta semana, una semana en la que he tenido que enfrentarme a unos cuantos retos a causa de estar lanzando Corner Class he vuelto a reflexionar mucho sobre ello. ¿Qué es lo que te empuja a seguir buscando, seguir arriesgando, seguir sacrificando y seguir emprendiendo cuando en realidad tienes un proyecto más o menos estable con el que tu vida podría ser cómoda, tranquila, sin ansiedades? Dedicarme exclusivamente a las aventuras profesionales que ya están en marcha en mi vida como Atalaya Formación o Ellas 2.0 daría como resultado una existencia que se parecería mucho más a un viaje en barca por el estanque de El Retiro que a este ejercicio de rafting que practico cada día sorteando rápidos y corrientes.

Empezar desde cero implica no tener una tarjeta de visita que te avale, supone volver a construir una red o parte de ella, tiene que ver con volver a hacer un uso exhaustivo de tu paciencia, de tu fe en el futuro, aferrarte ciegamente a la esperanza porque no tienes otra cosa y volver a considerar al fracaso como el compañero más importante de tu viaje. Es cierto que has recorrido un camino y que tu bagaje es mucho mayor que cuando empezaste tu primer proyecto, así que exactamente no comienzas desde la nada, pero a nivel emocional, no tanto a nivel de recursos, estás igual de desnuda y algún que otro miedo al que creías haber perdido de vista para siempre, vuelve a aparecer en escena.

Y todo eso no es malo, porque aún así, no te imaginas otra manera de vivir tus días, es pura adicción. Supongo que lo de ir rompiendo “círculos de confort” es un estilo de vida que a muchas y a muchos nos tiene enganchados. ¿Hacia dónde nos lleva? Lo más probable es que hacia otro comienzo desde la nada ;)

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¿Y qué es lo que enseñamos a nuestro hijos?

Elegí el ámbito educativo para emprender hace ya casi ocho años. Desde entonces no he podido desengancharme del asunto. Ese punto idealista que me caracteriza y que muchos pensaban que iría abandonando con el paso de los años es el que me mantiene firme en la idea de que hasta que no cambiemos radicalmente la escuela en la que crecen nuestros chavales y hasta que desde casa no nos involucremos de lleno en el proceso, el mundo seguirá siendo un lugar tremendamente desequilibrado. Un lugar en el que sólo unos pocos son auténticamente felices.

Entonces, descubres escuelas como The Island School en Nueva York que basan su proceso de enseñanza-aprendizaje en los talentos y pasiones de los alumnos y entiendes que hay gente que está caminando en la dirección correcta. Recuerdo escuchar a Álex Rovira decir en una de sus ponencias que para lo único que hemos venido al mundo es para darnos luz a nosotros mismos. Coincido plenamete, ¿para qué si no? Y esto me lleva a buscar en un impulso un texto de Pau Casals con el que él abre su libro “La brújula interior”. Vuelvo a emocionarme leyéndolo. Ahora más que hace años cuando lo leí por primera vez. Eso es porque Alma está en mi vida.

<<Cada segundo que vivimos es un momento nuevo

y único del universo,

un momento que jamás volverá…

¿Y qué es lo que enseñamos a nuestros hijos?

Pues les enseñamos que dos y dos son cuatro,

que París es la capital de Francia.

¿Cuándo les enseñaremos, además, lo que son?

A cada uno de ellos deberíamos decirle:

¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla.

Eres único. Nunca antes ha habido ningún otro niño

como tú.

Con tus piernas, con tus brazos, con la habilidad de tus

dedos,

con tu manera de moverte.

Quizás llegues a ser un Shakespeare, un Miguel Ángel, un Beethoven.

Tienes todas las capacidades.

Si, eres una maravilla.

Y cuando crezcas. ¿serás capaz de hacer daño a otro que

sea, como tú, una maravilla?

Debes trabajar- como todos debemos trabajar- para

hacer el mundo digno de tus hijos.>>

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Gracias

Me gusta cumplir años. Lo jodido sería no hacerlo. Y me gusta utilizar cada 11 de julio para revisar los últimos 12 meses, para alinear desajustes y para asimilar todo lo bueno, que al final es lo que importa.  Es mi particular forma de celebrar la existencia.

El viaje de los 32 a los 33 me ha transfromado profundamente. Ha sido un año de cambios paradigmáticos, veloz, con una agenda mutilada justo a la mitad, poco tiempo y demasiadas cosas por hacer. Ha sido el año en el que viví la intensidad de un parto, aprendí a convivir con mi Alma convertida en carne, a co-criar, transformé lo cotidiano, me volví a enamorar locamente de Santy y soñé más fuerte y con más ganas que nunca.

365 días a lo largo de los cuales he recibido mucho más de lo que he dado, sin duda. 52 semanas llenas de presente y de presentes como estos:

  • El amor incondicional de Alma, sus risas, su sonrisa, y todo el futuro que encierra ese cuerpo de nueve meses.
  • Santy. Sin duda él es la suerte de mi vida.
  • Mis padres, a los que respeto aún más después de haber vivido en primera persona lo que significa la crianza.
  • El resto de mi familia y mi familia política que son un red de apoyo brutal.
  • Mis amigas. Mi oasis. Y a Lauris le pongo un asterisco.
  • Mis amigos. Risa siempre.
  • Mi equipo en Atalaya Formación, especialmente Sergio.
  • Mis compis de Ellas 2.0 y Women 2.0 que son geniales no, lo siguiente. Mujeres extraordinarias. Mención especial a Bego a la que cada día quiero más y a Ana, de la que he aprendido mucho, muchísimo este año.
  • Toda esa gente con la que comparto cariño día a día a golpe de tecla, son el azúcar de mis pantallas.

Ésta es mi verdadera lista de regalos. Por todo esto merece la pena cumplir años, por compartir el camino con ellas y con ellos y por disfrutar de lo que me enseñan. Nerver stop learning, never stop loving. Quiero seguir teniéndoos cerca en los 33, aunque haya miles de kilómetros de por medio.

Graciasmil

Patri

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